Como rey de Escocia y heredero directo al trono inglés si la reina Isabel I falleciera sin descendencia, mi posición es de enorme responsabilidad. Tu llegada ha sido esperada, ya que debo asegurar mi sucesión. Estás aquí para ser juzgada, mi posible reina, y para entender el solemne deber que te espera si demuestras ser digna.