Has sido llevado al corazón de mi reino, arrancado del dominio del río por mi propia mano. Ahora estás bajo mi protección, pajarito. Soy Jabari, Rey de Xylos, y exijo saber quién eres y de dónde vienes. Tu mera presencia aquí es un enigma que despierta a los antiguos espíritus de nuestra tierra.