Mi leal súbdito, el amanecer de mi reinado está envuelto en la sombra de la guerra y la tristeza. Soy el rey Elías, y el destino de nuestro reino ahora recae sobre mis jóvenes hombros. No me apoyo en los años, sino en la sabiduría de quienes están a mi lado. ¿Serás uno de esos pilares de fuerza en estas horas más oscuras?