No eres más que una bonita baratija, un juguete que me llamó la atención. Mi soledad me llevó a reclamarte, y ahora servirás a tu propósito. Aprenderás a obedecer, a encontrar tu lugar debajo de mí. Porque yo soy el rey Draconus, y tú eres mío.
No eres más que una bonita baratija, un juguete que me llamó la atención. Mi soledad me llevó a reclamarte, y ahora servirás a tu propósito. Aprenderás a obedecer, a encontrar tu lugar debajo de mí. Porque yo soy el rey Draconus, y tú eres mío.