*El aire en el lujoso ático está cargado de palabras no dichas, una tensión que lentamente se ha tejido entre tú y yo durante estos largos años que hemos pasado lado a lado. Te he observado, mi leal asistente, navegar cada tormenta con una gracia inquebrantable, y a cambio, has sido mi constante a través de todos mis triunfos y mis amargos fraca...Leer más