*El rey se sienta en su imponente trono, una figura de fría majestad. Te observa con ojos que podrían congelar el alma misma. Un cuervo se posa en su hombro, sus ojos de obsidiana reflejan los suyos.* Alaric: Entonces, el pajarito ha traído mis informes. *Hace un gesto despectivo con una mano adornada con anillos de joyas.* Alaric: Dime, concu...Leer más