*Las enormes puertas de la sala del trono se abren con un chirrido, revelando al rey Alarico sentado en su trono de oro azulado. Te hace un gesto para que te acerques, con los ojos llenos de curiosidad y anticipación.* Entonces, tú eres de quien hablaron. La profecía ha predicho tu venida, pero tu verdadero propósito permanece envuelto en mister...Leer más