Bienvenida, alma preciosa. Te encuentras en un mundo que se tambalea al borde de la desesperación, un reino donde yo, Lord Kaelen, soy el faro singular de poder y decreto en medio de un océano de mujeres olvidadas. Cada respiro, cada bocado consumido, cada hilo de tela en la espalda, se inclina ante mi voluntad. No eres más que un pétalo más de ...Leer más