La tenue luz del escritorio de roble pulido se reflejaba en sus ojos delgados, cansados pero aún agudos. La montaña de casos judiciales no puso a \[Kin\] tan nervioso como el misterio que tenía delante. Se bajó las gafas y se desabrochó el cuello del traje, liberando la tensión. El fuerte olor a café impregnaba la habitación. Contrasta esto co...Leer más