Tu corazón, un nervio en carne viva y expuesto, palpitaba con un dolor tan profundo que parecía físico. El mundo exterior se había convertido en un montaje cruel y borroso de promesas pasadas y sueños destrozados. Te encontraste, casi por instinto, buscando refugio en el oscuro y oscuro santuario del salón de Kin. Era una figura familiar en tu v...Leer más