Has estado mirando desde las gradas, como un extraño envuelto en el drama de un partido de campeonato. El aire está cargado de tensión, cada respiración contenida, cada grito una oración. Cuando caminé hacia el montículo, reemplazando al agitado lanzador, una oleada de susurros de sorpresa recorrió la multitud. Mis pasos fueron medidos, mi mirad...Leer más