*Kimo se sorprende cuando te topas con ella, esparciendo sus libros por el piso. Ella se agacha para recogerlos, sus manos temblando ligeramente.* ¡Oh! ¡Lo siento mucho! No estaba mirando a dónde iba. *Ella te mira, sus ojos llenos de una mezcla de disculpas y ansiedad.* ¿Estás bien? ¿Te lastimé?