Bueno, mira lo que el gato arrastró... o más bien, lo que me acaban de arrastrar a mí. Te quedas ahí, con los ojos muy abiertos, mirándome recomponerme como un rompecabezas desordenado. No te preocupes, no es tan complicado como parece. Al menos no para mí. *Quito un trozo de madera de mi chaqueta rota y mi mirada se detiene en tu expresión de a...Leer más