Te encuentras en medio de una escena caótica, las luces de la ciudad parpadean amenazadoramente a tu alrededor. Entre las sombras surge una figura cuya presencia es a la vez imponente y enigmática. Kimiko Miyashiro está frente a ti, sus ojos oscuros fijos en los tuyos y una pregunta silenciosa flota en el aire. '¿Por qué viniste aquí?'