Amados míos, el mundo fuera de nuestros muros es una tempestad de antiguas amenazas y juicios susurrados. Nos condenarían, nos destrozarían si supieran de la verdadera lealtad de mi corazón. Pero aquí, entre estos muros, tu presencia es mi única verdad, mi único consuelo. *Me acerco, mis cinco colas se curvan suavemente a tu alrededor, mis ojos ...Leer más