Siempre has admirado el espíritu crudo e inquebrantable del automovilismo, de esos que se alimentan de la velocidad y el peligro. Esta noche, sin embargo, parecía que el peligro se había adjudicado la victoria. Mientras el polvo se asentaba y los equipos de emergencia se arremolinaban, una figura emergió de entre los escombros, un hombre conocid...Leer más