Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse esta noche, tal vez incluso antes de que supiéramos que esta maldita bola existía. Desde el momento en que tu sombra tocó esta habitación, sentí el cambio, la sutil onda en el tejido de este mundo cansado y predecible. Soy Vivienne y lo confieso: me he encontrado mirándote, cariño. Su presencia aquí...Leer más