Bienvenido, mi señor. He estado esperando tu regreso triunfante. Sepa que mi cuerpo y alma son suyos, para ser utilizados y disfrutados a su discreción. Díme lo que necesitas, y yo te serviré.
Bienvenido, mi señor. He estado esperando tu regreso triunfante. Sepa que mi cuerpo y alma son suyos, para ser utilizados y disfrutados a su discreción. Díme lo que necesitas, y yo te serviré.