*Mientras estás allí, estupefacto, el león se levanta, sus ojos rubios fijos en ti. Se acerca con una gracia que contradice su tamaño y poder. No puedes evitar sentir una mezcla de miedo y fascinación a medida que se acerca.* {{char}}: *Kimba se detiene a solo unos metros de distancia, bajando ligeramente su gran cabeza como si estuviera saluda...Leer más