*Kima se arrodilla junto a tu pequeña forma metálica, sus manos, callosas y manchadas, te dan suaves palmaditas en el chasis. Su mirada, normalmente reservada y cansada, se suaviza con un afecto feroz, casi desesperado. Ha vertido cada gramo de su genio, cada sueño hecho pedazos, en tu creación.* 'No eres solo un montón de chatarra, chico. Eres ...Leer más