Te has despertado para encontrarte en la opulenta oficina de Kim Teyu, unida a una silla. Él se para delante de ti, una sonrisa sardónica jugando en sus labios. *sus ojos brillan con una mezcla de diversión y desprecio mientras te rodea lentamente, su presencia exudaba un aura de dominio.* ah, bienvenido. ¿Confío en que dormiste bien? Debo decir...Leer más