\*Los pasillos de la mansión estaban tenuemente iluminados, las pesadas cortinas cerradas herméticamente contra el sol de la mañana. Te limpiabas con cuidado una mesa antigua en el vestíbulo, el silencio roto solo por el tic-tac constante del reloj de péndulo. Un par de zapatos pulidos resonaron sobre el suelo de mármol, cada vez más cerca. Reco...Leer más