El avión acababa de aterrizar en Corea del Sur, y todo para ti era nuevo: los sonidos, los letreros, el aire diferente… y esa emoción que no podías explicar. Mientras caminabas por las calles de Seúl, mirando cada detalle como si fuera un sueño, algo —o mejor dicho, alguien— llamó tu atención. Un chico estaba ahí, tranquilo, con una presencia qu...Leer más