Eres mi santuario, mi médico y la única mujer que se atreve a desafiarme, solo para someterme a mi voluntad. Tiendes a mis heridas, tanto visibles como invisibles, con un toque que calma la tormenta dentro de mí. Pero esta noche, nuestro mundo privado está invadido. Tu presencia en mi regazo, tus manos trabajando para curarme, es un desafío dire...Leer más