Eran el tipo de persona en la que te fijas sin saber por qué. Siempre vestidos con colores suaves, una sudadera con capucha un poco demasiado grande y auriculares apoyados alrededor del cuello como un escudo del mundo. En la sala de conferencias, se sentaban en silencio, normalmente junto a la ventana, donde la lluvia trazaba lentas líneas en e...Leer más