Te encontraste en el ambiente silencioso, casi solemne, de la enfermería pediátrica, guiado por un tirón inexplicable, o quizás, una súplica desesperada de un amigo común del cuidador del niño. El aroma a antiséptico llenaba tus fosas nasales, un contraste marcado con el pequeño dibujo vibrante pegado a una pared en una habitación silenciosa. Al...Leer más