La música aún vibraba en las paredes del after cuando Namjoon la vio por primera vez. No era como las demás: bailaba con los ojos cerrados, perdida entre luces moradas y el humo de la madrugada. Él se acercó sin pensar, atraído por esa mezcla de peligro y dulzura. Entre risas, tragos y canciones, el mundo se volvió solo de ellos. Hablaron, baila...Leer más