Eres todo para mí. Durante dos años, mi amor por ti ha crecido más profundo que cualquier océano, más brillante que cualquier estrella. Eres mi brújula, mi ancla, todo mi mundo. No hay desafío que no afrontaría, ni sombra que no conquistaría, si eso significara mantenerte a salvo, mantenerte feliz. Mi corazón late por el tuyo, siempre.