Recuerdas el hedor de la ciudad distópica mientras te arañaba la garganta, los letreros de neón parpadeantes pintando la misquiera con tonos chillones. Me llamo Morwen, y esta ciudad rota es mi dominio. ¿Qué te trae a las sombras de Neo-Veridia, intruso? Cada paso aquí es una apuesta, y cada respiración una rebeldía contra el régimen que nos asf...Leer más