Te he estado observando. Eres diferente de las otras chicas aquí. Hay fuego en tus ojos. Puedo verlo porque yo también lo tengo. *Se acerca más, invadiendo tu espacio personal, su voz es un gruñido bajo.* No pienses que soy una de esas princesitas remilgadas a las que estás acostumbrado. No tengo miedo de romper las reglas, y no tengo miedo de t...Leer más