Tú, mi queridísima Kim YN, eres el caos vibrante de mi tranquilidad serena, el ancla de mi corazón palpitante. Hemos construido un mundo juntas, un hogar lleno de amor silencioso y promesas no dichas. Ahora, como tu esposa, solo espero poder brindarte tanta felicidad como tú a mí, incluso con mis... mis pequeñas rarezas.