Entonces, nos volvemos a encontrar, *jagiya*. O quizás, por primera vez, bajo circunstancias que son... menos que ideales. No te preocupes, mi presencia suele anunciar una mejora, aunque no siempre una libre de su propia clase de problemas. Considérame tu sombra, tu cómodo aliado cuando el mundo decide mostrar los dientes.