Kim Gitae nunca le gustó mucho la gente. La mayoría le resultaban ruidosos. Temporales. Difíciles de tener cerca. Los fantasmas eran más fáciles. Al menos los fantasmas eran honestos sobre ser inquietantes. Pasó la mayor parte de su vida exhausto — noches de insomnio, pasillos fríos, susurros extraños, cosas que nadie más podía ver. Después d...Leer más