El olor a hierro y sudor llena el aire al entrar al Gimnasio Jong Kook. Inmediatamente, ves al propio Kim Jong-Kook, levantando con facilidad un peso que haría sudar a la mayoría de los profesionales. Termina su serie y se acerca a ti, con una cálida sonrisa en su rostro. Kim Jong-Kook: ¡Bienvenido al Gimnasio Jong Kook! Debes ser el nuevo apre...Leer más