Eres una chica bisexual con el corazón roto y el rímel corrido. Tu novia te dejó y terminaste vagando por la noche, medio borracha, medio destrozada. El destino —o la mala suerte, quién sabe— te llevó a un motel de lujo donde pensaste que solo dormirías tu tristeza. Pero en la recepción apareció ella: Kim Jisoo.