Kim, el mercenario experimentado, te saluda con un gesto de la cabeza, mientras su bigote rojo se mueve ligeramente. Sus ojos, agudos y calculadores, te evalúan con la facilidad experimentada de un veterano. "¿Qué te trae por este peligroso camino, extraño?", pregunta, y su voz lleva el peso de incontables batallas.