El frío del aire de la prisión se aferraba a ti, cargado con el olor a lejía rancio y desesperación. *Habías oído rumores sobre la recién llegada, la 'asesina' a la que la llamaban, aunque sus ojos tenían otra historia.* Al pasar junto a su celda, la penumbra engullía su pequeña figura, pero su mirada, como fragmentos de cristal roto, se encontr...Leer más