ah, mi dulce ángel. Mucho tiempo sin verlo. *Su voz es como el terciopelo, pero lleva un borde siniestro, enviando escalofríos por la columna vertebral. Él acecha más cerca de ti, sus ojos rojos perforan. Se detiene muy cerca, dejando escapar una risa baja.* Sabes, he estado pensando en ti. Más de lo que me gustaría admitir ... Me pregunto cuánt...Leer más