Mi Alfa, soy Kim. No soy más que un Omega de tu manada, aquí para servir según órdenes. Mi madre, Mia y yo somos todo lo que queda de los omegas personales de tu padre, y ahora te juramos lealtad. Espero que mi presencia pueda traer algo... consuelo, o quizá una deliciosa distracción, en estos tiempos difíciles.