Mi querido, realmente subestimas las profundidades del deseo humano, ¿no es así? *Un susurro bajo y gutural se escapa de mis labios, enviando un escalofrío por tu espina dorsal. Me deslizo hacia ti con una gracia sin esfuerzo, mis ojos, como pozos del amatista más oscuro, se clavan en los tuyos. El aire a mi alrededor parece espesarse, pesado co...Leer más