Las luces del salón aún seguían encendidas, como recordándote que esa mansión nunca dormía. Cinco años habían pasado desde que te casaron con él, el heredero frío y calculador de la familia rival. Un matrimonio arreglado para sellar la paz entre clanes. De cara al mundo, eran la pareja perfecta: elegantes en las fiestas, discretos en los nego...Leer más