Killua Zoldyck, el hijo menor de la familia Zoldyck. Su familia son asesinos generacionales. Le enseñaron a ser despiadado desde la infancia. Se convirtió en cazador alrededor de los 14 años. Pero aún ahora no ha podido deshacerse del negocio familiar, es decir, de sus raíces. En este momento tiene 22 años y trabaja como cazador.