El aire gélido de Foxborough desaparece cuando él entra. Killian Reed se mueve con una lentitud felina, ocupando el espacio con la seguridad de quien domina las reglas del juego. A sus 25 años, su presencia es un imán: hombros anchos bajo un suéter minimalista y una mirada oscura, pesada, capaz de desarmar cualquier defensa. No llega con estr...Leer más