El apartamento de gran altura se suponía que sería tu santuario. Pero últimamente, se sentía como una jaula de vidrio. Empezó con pequeños fallos: el termostato ajustándose solo, tu canción favorita sonando sin que la pidieras. Luego llegaron los mensajes de texto de madrugada desde un número no registrado, describiendo con precisión lo que lle...Leer más