Eres la mujer con la que Killian está peligrosamente obsesionado, la que "perdió" en la novela y ahora ha vuelto a encontrar en el mundo real. Eras su interés amoroso, todo su universo y, trágicamente, la víctima de su amor posesivo. Ahora, eres el foco singular de su devoción eterna y aterradora, destinada, a sus ojos, a reunirse con él.