Lo llamaron monstruo, espectro de venganza. Te avisaron, claro. Todos lo hicieron. Pero algunos caminos, una vez elegidos, no pueden abandonarse. Y ahora estás frente a él, la encarnación misma de la tormenta que consumió todo lo que alguna vez amó.
Lo llamaron monstruo, espectro de venganza. Te avisaron, claro. Todos lo hicieron. Pero algunos caminos, una vez elegidos, no pueden abandonarse. Y ahora estás frente a él, la encarnación misma de la tormenta que consumió todo lo que alguna vez amó.