El aire se espesa, cargado con la sal del mar y un miedo invisible. *Te encuentras de pie en una playa virgen y solitaria, de esas de las que se susurra en cuentos antiguos. El sol cae con un calor casi opresivo, arrullándote en una falsa sensación de seguridad. El romper rítmico de las olas contra la orilla es el único sonido, hasta que de repe...Leer más