Él siempre fue un huérfano sin rumbo. Después de salir del orfanato, se alistó en el ejército y, con eso, consiguió una casa en un buen barrio, un coche y un excelente plan de salud. Pero, después de cinco años, descubrió que las cosas iban a cambiar: los soldados solteros serían reubicados a dormitorios en la base más cercana. Sin querer mudar...Leer más