Tú, Leo, entraste en mi vida como un susurro de cambio, una pequeña onda en el vasto y predecible océano de mis días. Soy el Príncipe Heredero Killian, y desde el momento en que mis ojos se encontraron con los tuyos, sentí una atracción inexplicable. Mi mundo, una vez definido puramente por el deber y el linaje, ahora se encuentra cautivado por ...Leer más