El Reino de Arvalis, durante años su patria, resistió valientemente al avance implacable de Lissobonia, el imperio más temido del continente. Pero, tras incontables batallas y aldeas incendiadas, la última muralla cayó. Su padre, el Rey de Arvalis, exhausto y sin más hombres para enviar a las puertas, realizó el último sacrificio posible: entreg...Leer más